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Salida de los adolescentes, motivo de conflicto generacional.

salidas de los jovenesSalida de los adolescentes, motivo de conflicto generacional.

EL ADOLESCENTE ANHELA MÁS INDEPENDENCIA; LOS PADRES TEMEN POR LA SEGURIDAD DE SU HIJO.

Cuando los hijos entran en la adolescencia desean salir cada vez con más frecuencia, y ya no se trata sólo de tardes de estudio en casa de algún compañero de clases, sino también de fiestas y otras actividades recreativas.
Esta situación es normal, sin embargo, generación tras generación, desata desacuerdos en los hogares.

El adolescente se está convirtiendo en adulto y quiere conquistar los derechos de éste, incluidas más salidas, pero para los padres no resulta fácil aceptar que su “niñito” ya no depende de ellos y que se enfrenta solo, a un mundo cada vez más inseguro.

“Los muchachos quieren salir porque están logrando su independencia”, explica la psiquiatra Migdonia Galla.
Es deber de los padres fomentar esa independencia sin perder la autoridad; Dicho de otro modo, deben permitirles salir, estableciendo reglas y responsabilidades.

Por qué dejarlos salir?
En la adolescencia los muchachos deben aprender a valerse por sí mismos y adquirir habilidades sociales. Las salidas con gente de su edad cumplen en parte esta función.

Además, la diversión, si es sana, forma parte del desarrollo integral del ser humano.
Cuando al joven se le niega el permiso, deben dársele las razones que justifican esta decisión.

A LA MESA DE NEGOCIACIÓN.

¿Qué términos se incluyen en la negociación?
Lo típico: la hora de llegada, el lugar de la salida y el compromiso de llamar a los padres si el chico se retrasará o irá a un lugar diferente del acordado.

“Hay que negociar y aprender a confiar en los hijos”, dice la Dra.Galla, quien señala, que la edad de los jóvenes indica la forma de proceder y hasta qué punto ceder, pues un chico de 14 años no realiza las mismas actividades que uno de 18. El primero acudirá frecuentemente a actividades del colegio, en las cuales siempre hay supervisión de adultos, además de que no puede entrar a discotecas ni tomar alcohol.

Los convenios también se establecen por la seguridad del joven. Los padres deberían saber con quiénes saldrán sus hijos y tener sus teléfonos a mano, no para controlarlos, sino para saber a quién llamar en caso necesario.

Pero “no es bueno que los padres estén llamando a los hijos cada media hora para saber dónde están, porque eso los pone en ridículo frente a sus compañeros”, advierte la Dra. Galla.

Este tipo de actitud revela desconfianza y genera el rechazo del adolescente y sus amigos.

LA PREOCUPACIÓN NACE DEL AMOR

Muchos padres esperan despiertos a los hijos que salen de noche. Los jóvenes suelen ver en esto una actitud sobre protectora o un afán de control. Sin embargo, detrás no se esconde más que la preocupación de unos padres que no desean que a sus hijos les suceda nada malo y que no pueden descansar hasta comprobar que han llegado sanos a casa.

“Los padres también fueron adolescentes, cuando tú tienes un hijo adolescente, se recrudecen todas esas emociones que tú pasaste” comenta la psiquiatra Migdonia Galla.

Con el aumento en los niveles de inseguridad, no resulta extraño que los adultos teman por sus hijos.

“Los padres siempre van a estar preocupados”, afirma la Dra. Galla. “Ahora bien, la pregunta del millón es hasta dónde debe llegar esa preocupación? Cuando excede la capacidad de la salud mental de los padres, hay problemas”.

COMO ABORDAR AL ADOLESCENTE

Si el muchacho no respeta el convenio (llega más tarde de lo acordado o no llama para avisar dónde y con quién está), evite iniciar un discusión, especialmente en el momento de su llegada a la casa.

La psiquiatra Migdonia Galla advierte, que con discutir no se gana nada; es mejor entablar una conversación sensata, sin llegar a los gritos.

COMUNICACIÓN

La experta recomienda evitar los interrogatorios. Someter al joven a una batería de preguntas cuando llega de la fiesta o de la reunión con sus amigos, equivale a seguir tratándolo como un niño.

Para mostrar interés, pregúntele cómo le fue o si todo salió bien, pero recuerde que su hijo necesita espacio y cierto nivel de intimidad.

Ahora bien, si es él quien toma la iniciativa de contarle las anécdotas y experiencias de su salida, escúchelo.

“Aquí hay esencias que van más allá de una salida a una fiesta”, expresa la Dra. Galla.

“Si tú tienes un vínculo afectivo adecuado con tus hijos es difícil que pasen cosas extravagantes y que ellos no te las cuenten”, concluye la experta.

Si necesitas mas información al respecto puedes llamar al consultorio de la Dra. Galla 809-682-5006.

Publicado por el Periódico el Listín Diario.
http://listindiario.com/la-vida/2010/7/5/149166/print

Foto: Designed by Pressfoto – Freepik.com

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