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Eso es la felicidad, una reconciliación con la vida.

Eso es la felicidad, una reconciliación con la vida.

Hay personas que siempre se quedaran pensando en otra, preguntándose como hubiese sido, que hubiera pasado si viviéramos juntos, como hubiera sido, si fuera parte de mi vida.

Ser feliz requiere de un salto de fe, de un salto al vacío, de un movimiento estratégico para dejar que la vida nos sorprenda.

Cuando hacemos cálculos sobre cuántos nos costara la felicidad, cuanto podemos perder en una relación, estamos condenando algunas puertas que pudieran conducir a la felicidad.

Ese pensamiento, para nada moderno, sobre las ganancias que se pueden lograr con la unión de dos personas, ha sido el causante de la mayoría de las renuncias al amor verdadero, en un trueque insulso donde solo gana el dinero.

Existen personas que llevan décadas mirando a otras desde lejos, sorprendiéndose a cada momento de lo linda que esta o de lo bien que está madurando, y así se quedan, como quien añora un buen vino, como quien desea comer las uvas que nunca sembró.

Se quedan tras las sombras del árbol contrario a su calle, para no ser descubiertos, para no ser sorprendidos cargando con un amor o un deseo, que se convirtió en envidia.

Ese es el precio de haber dado el salto de fe, de riesgo, el salto de amor.

La vida cuesta, el amor también y la felicidad es mucho más que bienestar monetario en el bolsillo.

Hay quienes no quisieron apostar a ganar en el futuro y solo apostaron a las cartas del inmediato, al camino fácil, a las dotes premiadas.

La felicidad, es un ángel que camina en paralelo con el amor, siguiéndolo, escupiéndole brisas que refrescan, que traen alegría, que traen esa sensación de estar en armonía y en reconciliación con la vida.

Eso es la felicidad, una reconciliación  con lo que nos rodea, ese abrazo eterno, que deja ver de forma explícita, que el camino valió el esfuerzo, que lo sacrificado pago sus frutos.

Queramos o no, el amor es esa fracción de segundos en la que quisiéramos vivir.

 

Escrito por Verónica Galla del libro reflexiones.

Instagram @vegallas

4 de agosto 2018

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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