
Es muy fácil juzgar a nuestros padres desde el asiento de la juventud, desde el asiento donde todo te lo traen y te suplican que estudies y te superes, como si fueran ellos los que van a superarse.
No tengo hijos, pero la experiencia de pagar una casa, cubrir mis gastos, me movieron de asiento, al asiento de quienes saben lo que cuesta la vida.
Siempre me enfadada cada vez que mi papá me recordaba apagar la luz cuando salía de la habitación, cuando me llegó mi primera factura de electricidad, comencé a apagar todos los bombillos. 

Les dejo un abrazo eterno Verónica Galla @vegallas
Verónica Galla @vegallas