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Sin cambio, Sin Dolor, Sin renuncia, No hay Mariposas.

Yo me pregunto si las mariposas, son conscientes de su cambio,  de su evolución o si solo fluyen y se dejan llevar por lo que viene.

Las mariposas realizan una metamorfosis (del griego meta-morfe) que significa más allá de la forma anterior, que  posee un ciclo vital, con 4 estados muy distintos: Huevo, Oruga, Crisálida y adulto o Imago, el ciclo completo se denomina “ Generación” .

Yo me pregunto, ¿Si las Mariposas pueden renunciar a su forma antigua, a su antigua piel, porque no podemos nosotros renunciar a ciertos cambios en nuestras vidas?

Si ellas renuncian a su piel, ¿porque se nos hace tan difícil a nosotros renunciar a la piel, de esa persona que hemos amado?

Si ellas a su forma, ¿Porque se nos hace tan cuesta arriba, aceptar que podemos cambiar e intentarlo aunque duela? Por miedo? Por ego? O por no estar dispuestos a vivir el dolor de la renuncia.

Es posible que resulte más cómodo, vivir una angustia pequeña cada día, que tener que deshacernos de algo o alguien, que en un momento dado de nuestras vidas, significó un poquito de felicidad o algo ( trabajo, sueldo, ) que nos muestra una enfermiza  estabilidad, que aunque parezca constante, sigue generándonos la siguiente incógnita, ¿ Hasta cuándo durara? ¿Qué hare cuando esto termine!? Por que en el fondo sabemos que nos movemos en arena movediza.

Cambiar de piel duele, cambiar de casa, de trabajo, de pareja, podría dejarnos un sabor de miedo, de fracaso, pero si algo nos ha enseñado la historia de la humanidad es que los cambios son necesarios y inminente, llegaran queramos o no, nos guste o no, la única diferencia será estar preparados, y como decía mi madre, quien corre adelante bebe agua fría.

No somos niños para no comprender el proceso de la vida, este proceso no solo se da, en las mariposas, también se da, en los seres humanos.

Nuestras trasformaciones llegaran, hoy, mañana o dentro de un tiempo, pero llegaran, son aquellas con las cuales cooperamos,  las que nos hacen personas más fuertes, más dulces, más alegres, más felices, son esas a las que nos resistimos,  las  que nos convierten en personas llenas de dolor, de resentimiento, de ese sentimiento de ¿Porque a mi ?.

En todas nuestras trasformaciones tenemos dos opciones, montarnos en el tren o ser arrastrados por el.

Aceptar,  no es un signo de cobardía, aceptar y analizar cómo me puedo montar más fácil al tren, es un signo de resiliencia, de fortaleza, de inteligencia emocional.

Hay muchas formas de llegar a un destino, en tren, en bicicleta, en automóvil, a pie, o que te lleven.

Nosotros decidimos como deseamos llegar decisión, aceptando el cambio y adaptarnos al mismo cambio de la mejor manera o decidimos aprender por osmosis o más bien dicho a puro PC, o a duro golpes.

 

Les dejo un abrazo eterno, Verónica Galla,

Instagram:@vegallas

Derechos reservados ©

2/03/2020

 

 

 

 

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